ANCIENT + STORMLORD + THYRANE   Razzle Dazzle, Berlín   4 Diciembre 2001   Folter Records 

Un martes por la noche no suele ser el día perfecto para un concierto. Menos aún si afuera no para de llover y la temperatura ronda los cero grados centígrados. Pese a estas inclemencias nos pusimos en marcha para ir a disfrutar de la cita con el Black Metal melódico en el Razzle Dazzle berlinés. Una sala situada justo enfrente de la East Side Gallery, o lo que es lo mismo, el único tramo de varios kilómetros que todavía queda en pie del mítico muro, que durante decadas dividió la capital germana. 

Cuando los finlandeses Thyrane subieron al escenario apenas debíamos ser unas 60 personas en el recinto. Había leído muy buenas críticas sobre este quinteto escandinavo, formado por su cantante Blastmor allá por el 94, y quizá por eso la posibilidad de quedar desencantado era mucho mayor. Su actual trabajo en estudio, que, por cierto, cumplía un año por estas fechas, lleva el título de “The Spirit of Rebellion” y pasa por ser entre los éxpertos de la materia uno de los discos del 2000 en cuanto al autoproclamado “Satanic Black Metal” se refiere.

Desgraciadamente, algún que otro problema técnico les jugó una mala pasada y su música, situada entre el Metal oscuro a la antigua usanza y el Black Metal de nueva hornada, quedó supeditada al mal sonido que reinó a lo largo de los 45 minutos que duró su actuación.

A veces me pregunto si los encargados de la mesa de mezclas no perciben ciertos detalles o es que simplemente pasan de todo. Como quiera que fuera, el bajo estuvo demasiado saturado y los teclados y la segunda guitarra casi de adorno, ya que apenas se oían.  Por lo menos el público no se dejó influir por estos pormenores y las melenas no pararon de agitarse a ritmo de temas como “Satanist” del primer album de los nórdicos, titulado “Symphonies of Infernality” (1999). El colmo llegó cuando en su último tema el guitarra solista Avather, cansado de los problemas con su instrumento, apagó su ampli y se dedicó a ver los minutos finales de su banda desde un lado del escenario con una cerveza en la mano.

Dudo que mi opinión sobre su música hubiera sido más positiva. de  haberles acompañado el sonido. Algo que sí hubiera sucedido con los siguientes teloneros, los italianos Stormlord, que para mi sorpresa aparecieron sin maquillaje alguno. 

Comandados por su lider Cristiano Borchi, uno de los metaleros más insignes en su país y ex-guitarra de Death SS, Stormlord ofrecieron un set basado casi exclusivamente en los temas de su nuevo “At the Gates of Utopia”. Su mezcla de Black Metal con elementos del más clásico Power Metal no llegó a calar entre las ya poco más de 100 almas asistentes. Y, como digo, tampoco a ellos la calidad del sonido quiso tratarles mejor, por suerte que sólo tocan con una guitarra en directo. Abrieron con “Xanadu” y la verdad es que fue una pena que la gente no se animara más ya que, a pesar de los desaguisados técnicos, los italianos se dejaron la piel en intentarlo, aunque en alguna ocasión su show resultara un tanto ridículo mostrando espadas a lo Éxcalibur y demás parafernalias que no venían a cuento.

Musicalmente su Black Metal melódico con algún que otro matiz medieval no me decepcionó en absoluto pese a que en directo pierden bastante. Por otro lado, Borchi debería esforzarse en no imitar tan descaradamente a su gran ídolo Dani Filth ya que hasta en sus poses pensaba tener delante al frontman de los británicos Cradle of Filth.  

Que Ancient fueran los únicos en actuar este día con sus caras maquilladas era algo de lo que estaba seguro, lo que no sabía es que fueran a tardar tanto tiempo en dedicarse a tal menester. Esta es la única razón que se me ocurre para buscarle una excusa a los 40 minutos que Aphazel y co. necesitaron para hacer acto de aparición. Si la larga espera valió la pena es algo que esta vez me opongo a escribir. Realmente pensabamos que este trotamundos noruego y sus músicos nos ofrecerían otra cosa. Se nos había anunciado esta gira llamada “10th Anniversary Tour” de una forma diferente y ya de entrada nos llevamos una decepción viendo que por causas desconocidas la cantante Deadly Kristin no aparecía por ningún lado. Circunstancia esta que supongo haría variar el set-list de Ancient para este concierto.

Cuando ya prendían todas las velas de los candelabros repartidos por el escenario y la tremenda bateria de GroM estaba ajustada a la perfección, comenzaron a sonar las notas del Intro de su recien publicado “Proxima Centauri”, “A lurking Threat”,  seguido por el tema que da título a este nuevo disco.

Por suerte Ancient sí que disfrutaron de un buen sonido y por este lado nada que objetar, personalmente lo que echamos de menos fue esa aureola tan atmosférica que es sello inconfundible de esta banda. La mayoría de las canciones fueron interpretadas sin teclado y quizá por el hecho de no contar con voz femenina se tuvo que echar mano de temas más antiguos y cañeros pertenecientes al “The Cainian Chronicle” o “Mad Grandiose Blood Fiends”. Aphazel, con su singular y diabólica forma de mirar, no se movió de su sitio en la hora y pico que estuvo descargando su ira, por lo que resultó un poco apático.  “On blackest Wings” fue de lo mejorcito de todo el concierto, mención especial para el batería del grupo, pero poco más que resaltar de una actuación que terminó entre aplausos y sin que nadie se atreviera a pedir más. 

Carlos B. Crosa

BAL SAGOTH + SOLACE DENIED    The Dome, Londres   Diciembre 2001    Distortion 

Ante unos 250 asistentes se presentaba la joven formación conocida como SOLACE DENIED. El quinteto de Essex son un ejemplo casi perfecto de cómo el trabajo duro puede acabar compensando a la larga, habiéndose pasado los últimos dos años tocando en salas, pubs y cuartos de baño por todo el Reino Unido (con dos Cd demos profesionalmente producidas a sus espaldas), lo cual se nota sobremanera en su potente directo. Abanderados de un Black/Death Metal fuertemente influido por el Heavy Metal de la NWOBHM, su música no ofrece mas aliciente que canciones sólidas como el acero mismo y riffs tan sobrados en cuanto a potencia como en melodía. A su diminuto frontman Adam se le podría comparar con un Dani Filth sin la imagen teatral, y con el triple de agresividad y mala leche, y esta claro de alguien olvido decir al eufórico bajista Joel que esta noche tocaban en The Dome y no en Donington... No creo que Solace Denied tarden mucho en conseguir que su nombre comparta lugar con el de Solefald y Sonata Arctica en las tiendas de discos.

BAL SAGOTH es uno de esos grupos absolutamente perfectos para polarizar las opiniones de los aficionados al Metal. ¿Embajadores de todo lo mejor del estilo, con sus pretensiones (o pretenciosidad) épicas, ejecución técnica,  y gloriosos temas? ¿O sobrinos de Manowar que se han pasado demasiadas horas viendo “Dragones y Mazmorras”? La comparación con Manowar es inevitable, aunque hay que decir que Bal Sagoth tienen muchísimo mejor gusto, y llevan su mundo de fantasía hasta límites mucho mas extremos e insospechados. La teatralidad es algo que para el vocalista Byron no debe ni existir, ya que el ‘frontman’ parece sentirse tan a gusto en su rol de narrador proveniente de las galaxias hiperboreanas que es imposible ver si realmente se toma a si mismo tan en serio como parece. Podríamos seguir filosofando sobre los aspectos épicos y pomposos de nuestro querido Metal hasta escribir toda una tesis sobre el tema (o dos), y por eso no voy a proseguir con ello.

Bal Sagoth ofrecieron a fanáticos y no-tan-fanáticos una hora de su música, con temas extraídos de sus 5 álbumes hasta la fecha, y esta claro que tanto banda como publico disfrutaron hasta el ultimo segundo (con los hermanos Maudling machacando sus instrumentos sin tregua), totalmente ajenos al mundo real al cual todos habríamos de enfrentarnos de nuevo pasadas las 11 de la noche. Mi única queja es que la música de Bal Sagoth requiere bastante mas puesta en escena que la mascara de cuero de Byron y una triste espada. Venga tíos, si nos vamos a exceder de lo lindo con la música y las letras, ¿por qué no entretener y pasmar a la gente también con un espectáculo visual un poco mas trabajado?  

Ilia Rodriguez  

CLAWFINGER + RAMMSTEIN   Pabellón Olímpico de Badalona, Barcelona   14 de diciembre 2001   Encore 

         

Tras haber trasladado el evento de la Vall d’hebrón al Pabellón olímpico de Badalona por agotarse las entradas antes del concierto, ya nos podíamos imaginar que el concierto iba a ser verdaderamente multitudinario pese a que cayó en mal día: “El día de la gran nevada en Barcelona”. Este desafortunado capricho de la naturaleza impidió a muchos que ya tenían su entrada hacer uso de ella  lo cual multiplicó el número de personas que en la puerta del estadio intentaban hacer negocio con la reventa pero tuvieron su merecido y les salió el tiro por la culata. La noche empezó mal para mi pues cuando entré en el pabellón y mientras bajaba las escaleras que conducían al medio de la pista, el aguanieve que cubría las escaleras en el interior y mis plataformas de 10 centímetros de alto se complementaron de un modo fatal de tal modo que bajé rodando los cuatro últimos escalones aterrizando de rodillas en el suelo. Una rodilla sangrando y un tobillo dolorido fue el resultado de esta caída, la herida de la rodilla se infectó y todavía me duele. ¿Por qué  hago este comentario que en realidad no parece de gran relevancia para la que me dispongo a contar? Pues porque quiero que comprendan los lectores la poca predisposición con la que me dispuse a ver a Rammstein y que tal vez mi subconsciente refleje en este comentario el sentimiento de negatividad que me invadió esa tarde.

La noche empezó bien musicalmente hablando, Clawfinger agradó a un personal que estaba allí con ganas de diversión y con sus dos temas más famosos consiguieron que todo el mundo gritara al unísono “Tell me the truth...” y chillaran hasta la afonía lo del “Do what I say....”. Tras una larga espera, saltaron al escenario los héroes de la noche, los artistas de la pirotecnia,  los tan admirados y elogiados Rammstein que habían logrado congregar esa noche a una cantidad de ocho o nueve mil personas, una cifra muy superior a las setecientas personas que asistieron a la sala garage en el ’98 cuando visitaron Barcelona por primera vez. El concierto fue sin lugar a dudas muy impresionante y espectacular para cualquier persona que los viera por primera vez, pues verdaderamente Rammstein son los amos de la espectacularidad y la ostentación, pero en mi caso viéndoles por cuarta vez salí un poco decepcionada, ¿por qué? Pues porque esperaba un espectáculo renovado con motivo de su nuevo trabajo “Mutter” y me encuentro que repiten exactamente las mismas cosas que ya hacían cuando les vi en Garage y un año después en Celeste y después en Holanda, en todas las ocasiones he presenciado lo mismo. Llamaradas al son de la música la sodomización fingida al teclista y la masturbación fingida del cantante, el abrigo prendido en llamas, el monóculo con puntero láser rojo, las explosiones la bola de fuego que sobrevuela las cabezas del público etc. etc... No encontré prácticamente nada nuevo en su espectáculo, estaba presenciando lo mismo por cuarta vez y teniendo en cuenta que el abusivo precio de la entrada 4.700 pesetas me dio la impresión de que Rammstein nos estaban estafando. Por muy buenos que puedan llegar a ser en directo creo que una renovación del espectáculo con motivo de una nueva gira y un nuevo disco no era mucho pedir especialmente de una banda como Rammstein cuyo directo goza de tanto prestigio, como sigan con esta tónica este prestigio se esfumara cual una de sus llamaradas.

Ni siquiera la versión que hicieron al final de Depeche Mode consiguió que mi decepción fuera menor. El colmo de los colmos fue cuando sacaron la barca hinchable (otra de sus actuaciones recurrentes) en el tema que no tocaba, por lo general la lancha surcaba los mares del público al son de un tema que habla precisamente de eso, de un barco que navega por el mar y al que el cantante invita a subirte con la letra de su canción; en ese contexto musical la utilización de un barco cobraba un significado especial, pero sacar el barco porque sí en un tema instrumental y hacerlo solo como recurso circense me pareció un poco patético.

Repito que para todos aquellos que nunca habían visto a Rammstein el espectáculo debió ser apoteósico pero, los fans de la banda que la hayan visto varias veces en directo y esperaran algo nuevo como yo simplemente debieron pasar un rato entretenido y poco más. Una cosa sí que debo mencionar y es la cantidad de público tan heterogéneo que llenaba el recinto, había todo tipo de público: desde cincuentones, hasta niños, pasando por pijos Burberry’s, siniestros, metalheadz, skaters, nu-metaleros y sobretodo mucha gente normal, creo que había uno de los públicos más heterogéneos que he visto nunca. Ya sólo queda decir que esperaremos que para la próxima gira Rammstein opten por introducir alguna novedad en su ya repetitivo espectáculo, no esperamos menos de ellos. 

Olga Fuentes 

X-Mas Festival 2001   CANNIBAL CORPSE + MARDUK + NILE + DARK FUNERAL + KRISIUN   Columbiahalle, Berlín   17 Diciembre 2001   Folter Records 

La noticia había saltado unos días antes de tener lugar este concierto en Berlín y es que Kreator habían decidido abandonar la gira por problemas de organización, que tenían que ver con que no querían tocar como cabezas de cartel. Algo que no nos dejaba de sorprender; cierto es que los Thrashers alemanes poco tenían en común con el resto de bandas y que verlos tocar después de todo un programa a lo Black/Death como el que se ofrecía, hubiera sido más bien cosa de auténticos y acérrimos fans. Mille Petrozza, líder de Kreator, publicó en alemán y en la Web oficial del grupo las razones del abandono. Razones, a mi parecer, nada convincentes ya que sus seguidores hubieran esperado lo que fuera necesario para verles tocar en directo.

Noticias estas que vuelan gracias al Internet pero que como no todo el mundo tiene acceso a la Red de redes, muchos se vinieron a enterar en los prolegómenos del concierto con las consecuentes protestas. Un papel que colgaba por encima de la taquilla de la Columbiahalle anunciaba la retirada de Kreator.

La cosa no terminó aquí, ya que los suecos Vomitory tampoco hicieron acto de presencia porque su batería se encontraba indispuesto con problemas digestivos. Con todo, el X-Mas Festival en Berlín contaría sólo con cinco grupos, pero “sólo” entre comillas.

La Columbiahalle tiene cabida para unas 2.500 personas y, aunque no se llenara del todo como era de esperar, registró una muy buena entrada. A las 18:45 horas fueron los brasileños Krisiun los encargados de abrir el show y el trío que lideran los hermanos Kolesne demostró el porqué de las buenas críticas que últimamente reciben. Su cóctel explosivo a lo Thrash/Death fue llenando paulatinamente de calor la sala berlinesa y temas como “Apocalyptic Victory” o “Creation’s Scourge” de su trabajo del 98 “Apocalyptic Revelation” calentaron los motores de todos los que ya nos encontrábamos allí.

Por cierto, el batería se marcó un solo digno de todo elogio, aunque no tanto como el hecho de que fueron los únicos que le dedicaron una canción al tristemente fallecido Chuck Schuldiner. 

Tras 45 minutos de tralla brasileña y 15 de pausa, llegó la primera actuación con “paintcorpse” de la noche, a la vez que nuestra expectación aumentaba por ver como funcionaría en vivo uno de los mejores discos del 2001, el “Diabolis Interium” de Dark Funeral. Los suecos pusieron toda la carne en el asador pero desgraciadamente faltó la chispa final que hubiera hecho de su concierto el primer punto álgido de este X-Mas Festival. Caligula & Co. estuvieron muy estáticos e incluso echamos de menos esa agresividad tan característica del quinteto en directo. Sin duda, el año pasado en el With Full Force Festival calaron mucho más hondo entre las masas devotas de su imperio satánico. Eso sí, hubieron contadas excepciones como en el caso de las nuevas “Hail Murder” y “Armageddon finally comes”, con las que lograron recibir una gran respuesta del público que coreaba sus estribillos. Con un poco de rodaje Dark Funeral cogerán de nuevo la forma necesaria, eso seguro que nadie lo pone en entredicho. 

Llegaron las 20:45 horas y de ahí hasta el final no paró de subir la temperatura en el ambiente de la Columbiahalle. Nile, Marduk y Cannibal Corpse arrasaron con todo lo que se les puso por delante; en el caso de los primeros con una intensidad que en mis muchos años de conciertos pocas veces he vivido. Nile fueron el colofón de esta noche con un concierto en el que combinaron temas de sus dos discos de larga duración. Abrieron con “Black Seeds of Vengeance” convirtiéndonos a todos en momias embalsamadas, esclavizadas al ritmo frenético que marcó su música. Es increíble el resultado que estos mitólogos egipcios obtienen en directo, intercambiándose entre todos la labor de las voces guturales, mientras perforan los tímpanos de los presentes con su Death Metal técnico y a toda leche. Su concepto temático con pasajes cantados en egipcio antiguo y samples de ultratumba, no sólo es de lo más interesante y original, sino que además es tan sobrecogedor que llega a producir auténtico terror. Sobran pues las palabras, los americanos confirmaron lo que ya opinábamos de ellos: son en la actualidad uno de los mejores grupos dentro de su estilo.

El público se quedó flipado y quiso seguir prisionero de las catacumbas pidiendo más, pero ya era tarde porque de nuevo le tocaba el turno al Black Metal europeo. 

¿Qué se puede esperar de unos Marduk curtidos ya en más de miles de batallas por todo el mundo? Con cada concierto un nuevo Apocalipsis dedicado al mundo de la cristiandad y sin dejar títere con cabeza. Apenas logro recordar que temas nos lanzaron como rayos mortales, ya que mi gran preocupación fue salvar el pellejo. El vocalista Legion y los suyos se emplearon más que a fondo sin que una vez más faltaran sus peculiares poses, por algo se les conoce con el mote de los “Manowar del Black Metal”… Consiguieron algo que parecía difícil y es que entrelazaron a la perfección temas más lentos y a lo “mid-tempo” con los más acelerados como son los de su “Panzer Division Marduk”. Con el himno “Slay the Nazarene” y la brutal “Baptism by Fire” pusieron final a su excelente actuación que duró exactamente una hora. Quizá no sean de los grupos mejor dotados musicalmente pero está claro que sobre un escenario funcionan a la perfección; en Alemania están considerados una banda de auténtico culto. 

Las fuerzas ya iban muy justitas cuando comenzaron a sonar los primeros acordes del “Pounded into Dust” de Cannibal Corpse. En un concierto de estos hay que saber dosificarse y sobre todo se recomienda hacer ejercicios de cervicales antes de acudir a ellos. Desconozco si este es el secreto de George “Corpsegrinder”, lo cierto es que ese tipo no parece ser de este mundo. No paró de agitar su cabeza como un poseso y por su garganta salieron los gritos más devastadores de toda la noche, toda una muestra de rendimiento corporal que podría decirse.

Al igual que con Marduk, el público se enzarzó en una batalla campal a medida que los veteranos músicos nos bombardeaban con misiles del tipo “Stripped, Raped and Strangled”, “Fucked with a Knive” o “The Pick-Axe Murders”, todos ellos pertenecientes al álbum del 94 “The Bleeding”. La pena es que Cannibal Corpse tengan prohibido en Alemania tocar temas de sus primeros tres primeros discos, a raíz de que una maestra de la conservadora Baviera denunciara al grupo ante los tribunales del país, valiéndose sobre todo de los textos del “Tomb of the Mutilated” y de su portada. De esto ya hace unos años pero la cosa aún continua vigente, algo realmente contradictorio en una nación que se hace llamar tolerante y liberal. Por eso que tendremos que seguir conformándonos con las típicas portadas censuradas que ha de publicar el grupo en Alemania  y con que en directo no podamos disfrutar con clásicos como “Hammer smashed Face”. Pese a todo, el concierto fue, para variar, extraordinario y Cannibal Corpse nos premiaron con dos canciones nuevas de su próximo trabajo en estudio, que llevará el título de “Gore obsessed”.

Webster, Owen, Fisher, O’Brien y Mazurkiewicz se despidieron con “Devoured by Vermin” cuando ya eran más de las doce de la noche. No sé lo que hubiera pasado de haber tocado todavía Kreator, pero estaba claro que con lo ofrecido ya era más que suficiente como para irse altamente satisfechos. Lo bueno si breve, dos veces bueno. 

Carlos B. Crosa