ANATHEMA   22-11-01, Bikini, Barcelona   Promotor: Doctor Music 

Se había anunciado la apertura de la sala a las ocho y media de la tarde para ver a unos teloneros que nadie conocía y que finalmente no tocaron. Con un frío de justicia, la gente empezó a ponerse a hacer cola ya a las ocho y media pero hasta las nueve y cuarto no se apiadaron de los cuerpecillos congelados de los que esperaban en la puerta. La gente empezó a llenar la sala Bikini de Barcelona a eso de las nueve y media para presenciar la ausencia de los teloneros y para esperar con paciencia la actuación de los chicos de Liverpool, en su segunda visita a Barcelona. Como anécdota curiosa previa al concierto comentar que en el stand de camisetas se encontraba vendiendo Jamie Cavanagh el hermano gemelo de Vincent y muchos de los que asistieron al concierto y se acercaron al stand pudieron apreciar la increíble similitud, incluso muchos pensaron que era el propio Vincent que estaba vendiendo camisetas. No obstante, poco antes de que empezara el concierto, Vincent se acercó al Stand para hablar con su hermano y pudimos presenciar un divertido momento de confusión por parte de algunos fans de la banda, el señor Vincent estuvo firmando algunos autógrafos y charlando amablemente con los que se acercaban a él. Un detalle que me pareció bastante insólito, pero muy de agradecer.

Llegó el momento en el que Anathema saltaron al escenario, y lo primero que pudimos observar para sorpresa de muchos de nosotros, fue que el señor Daniel Cavanagh  se había deshecho de las rastas que le habían acompañado durante más de diez años, era verdaderamente muy extraño ver a este personaje falto de uno de sus atributos más característicos. Divagaciones estéticas a parte, el concierto empezó del mismo modo que empieza el nuevo disco, con el tema “Pressure” que no fue más que el comienzo de lo que sería un concierto delicioso. Nos deleitaron, como era de esperar con varios temas de su nuevo trabajo, como “Leave no Trace” (uno de los mejores temas compuesto por Vincent) y el maravilloso “Temporary Peace” (el mejor tema del disco). También pudimos volver a escuchar temas del “Judjement” como por ejemplo “One last Goodbye” o del “Alternative 4” con una versión acústica del “Fragile Dreems”. Como no puede faltar en ninguno de sus directos tocaron “A Dying Wish” uno de los temas favoritos de la propia banda y a pesar de la insistencia del público por que tocaran “Sleepless” la banda tan sólo se limito a tocar un par de riffs de la misma y dejar a todos aquellos que la solicitaron con la miel en los labios. Pero no fue sólo ese el tema del que tan sólo se oyeron un par de riffs, posiblemente muchos de los asistentes al concierto no se percataron de que tras el descanso de la banda apareció Danny antes que sus compañeros y tocó algunos acordes del tema “Paranoid Android” de su veneradísimo disco “Ok Computer” de Radiohead, fue muy breve y posiblemente casi nadie se percató.

Hay un pequeño detalle que no me puedo callar porque fue una de las pocas cosas que turbaba la brillantez de todo lo que presencié aquella noche, se trata de un personaje que desde la segunda o tercera fila que se empeñaba en encender un mecherito y alzarlo en los temas que el consideraba que requerían de iluminación natural. Por favor querido amigo, si lees esto, que sepas que aprecio tu buena intención pero tal vez deberías guardar esos detalles para los conciertos de Scorpions, tendrías que haberte girado tan sólo un segundo para ver que el tuyo era el único mechero encendido y en alto en la sala Bikini, de todos modos se te disculpa el desliz porque si estabas en ese concierto por lo menos tienes buen gusto musical.

Volviendo al tema del concierto, tan sólo decir que la banda finalizó su actuación con el tema “2000 & Gone” que es el tema que cierra su anterior “Judgement” en este tema el señor Vincent iba hablando por encima de la música todo aquello que le venía a la cabeza, cosas como “... me hace muy feliz poder hacer feliz a la gente con mi música...” y otros comentarios que reservaremos para los que asistieron esa noche al concierto y pagaron las 2.600 pts de la entrada para ver a un grupo que dio un concierto que fue tan bueno como lo son sus discos.     

Texto: Olga Fuentes   Fotos: Jordi de los Reyes

 

 

 

 

EDGUY con Lullacry, Nostradameus y Heavenly    Arena, Madrid, 19.11.01

La peligrosa plaga que azota a las salas madrileñas causándoles el cierre (oremos por Revólver) fue la causa de que un concierto como éste se celebrara un lunes y tuviera acogida finalmente en la sala Arena, de dimensiones reducidas y de escenario minúsculo. Aún así, noches como estas hacen olvidar cualquier contratiempo y te devuelven a casa con una amplia sonrisa. Me encantan este tipo de carteles con numerosas bandas de segunda división que difícilmente pueden ser vista si no aprovechas ocasiones como la que nos brindaron Edguy. Heavenly, después de numerosas rotaciones en la programación dieron comienzo a la velada a las ocho de la tarde.

Nada más subir al escenario Pierre-Emmanuel Pelisson y Fréderic Leclercq –bajista y guitarrista de la banda- anunciaron la ausencia por enfermedad del vocalista Ben Sotto, pese a lo cual habían decidido salir de gira asumiendo los guitarristas la labor vocal. El resultado fue más bien cutre, con innumerables samplers y unas voces infames, pero ello no fue obstáculo para que la gente disfrutase cantando los cuatro temas que apenas pudieron tocar en su media hora de gloria. Los suecos Nostradameus tenían una prueba de fuego y no pasaron del aprobado. Cierto es que demostraron ser una buena banda de power metal, con un batería demoledor y buenos temas, pero las deficiencias sobre todo del vocalista Freddy Persson impidieron que esa fuera su noche.

Son una banda interesante, pero aún está lejos de llegar a primera división, eso sí, su show superó en mucho al de los galos Heavenly y su despedida con One For All, All For One llegó demasiado pronto para muchos. Lullacry eran la nota exótica dentro de un cartel bastante monolítico. Su heavy metal con toques gothic rock era desconocido para muchos de los asistentes, pero no desagradó a nadie. La simpática Tanya enseguida se hizo con la audiencia, y tanto sus temas como la excelente versión que hicieron del L.O.V.E. Machine de W.A.S.P. fueron argumentos de sobra para el disfrute del personal. Un valor seguro para el futuro. Y si la noche había ido creciendo en intensidad con cada nueva banda que aparecía sobre el escenario, la apoteosis llegó con Edguy.

 El quinteto germano hizo un show increíble que superó la mítica actuación que dieron en la barcelonesa Zeleste un par de años atrás. Con Fallen Angel dieron comienzo a una velada grandiosa, y es que los de Tobias Sammet tienen una puesta en escena excelente y un cuidado trabajo en las voces que da una enorme espectacularidad a cada uno de sus temas a pesar de que el propio Sammet no estuviese pletórico precisamente. Los himnos se sucedían: Tears Of A Mandrake, How Many Miles, Land Of The Miracle, Headless Game...haciendo que nuestros brazos adquirieran vida propia y nuestras gargantas jugaran con su salud. El infarto no llegó debido a la juventud de la mayoría del público, pero no sé que hubiera ocurrido si la media de edad hubiese superado los cincuenta años cuando descargaron Avantasia y Arena se volvió abajo. Por si a alguien aún le quedaban energías aún quedaba Babylon y Out Of Control para terminar de redondear una noche histórica.

Edguy dejaron de ser una promesa y se presentan con un potencial suficiente como para fagocitar a todos los fineses e italianos que coquetean con el cetro del metal continental. Simplemente impresionantes.

Texto: José Luis Vicente   Fotos: María Llanos Callejas

EXTREME NOISE TERROR + CADAVER INC. + REMNANT

K 17, Berlín   20 Noviembre 2001   Jailbreak Concerts 

Estos son los conciertos que realmente hacen afición. Y es que no hay nada con más encanto que un pequeño garito como el K17 berlinés para disfrutar de una descarga a lo Noise-Grind-Core por parte de los legendarios Extreme Noise Terror sin por supuesto olvidarnos de los noruegos Cadaver Inc. Dicha sala se halla localizada en la parte este de la ciudad y es hoy por hoy uno de los pocos sitios que quedan en la capital germana en donde se puede respirar el auténtico ambiente “underground”. Vamos a ver lo que dura…

El K17 y su correspondiente bar adosado, el Jailbreak, con más de 40 tipos diferentes de Whisky, son llevados por gente joven a los que les va este rollo y que gracias a su gran iniciativa organizan casi a diario infinidad de conciertos y numerosas fiestas abarcando todos los estilos dentro las escenas Gothic, Metal y Punk/HC. 

Para ser un martes por la noche hubo una muy buena respuesta de público y ya cuando les tocó el turno a los cabezas de cartel debíamos de ser unas 150 almas ávidas del más puro sonido devastador y extremo. Pero vayamos por partes: Remnant fueron los primeros en aparecer sobre el escenario. Se trata de un joven quinteto alemán que toca una mezcla de Death Metal tradicional con ápices de Thrash moderno. No estuvieron realmente mal pero quizá les faltó algo más de entrega, parecía que se estaban aburriendo. Esto unido a un cantante con poco que ofrecer, salvo ridículos y monótonos gruñidos, eran excusa suficiente para acudir a la barra a por algo de beber. Por suerte, su actuación se salvó al final con una más que entretenida versión del clásico de Motörhead “Ace of Spades”. 

Cadaver Inc. son un grupo a tener muy en cuenta. Ya en la última gira de Morbid Angel tuvimos la oportunidad de verlos teloneando a los de Florida y nos llevamos una más que buena impresión. El grupo de Noruega está formado por cuatro componentes y si efectivamente alguien aún recuerda a los Cadaver de principios de los 90 hay que decir no anda mal encaminado. Ambas bandas son obra del mismo guitarrista, Anders Odden, que durante varios años estuvo colaborando en las filas de los electrónicos Apotygma Berzerk hasta que en el 99 formara de nuevo su propia banda. Para ello se ha rodeado de músicos como Apollyon (vocalista), Czral a la batería y LJ Balvaz al bajo. Los dos primeros conocidos de grupos como Aura Noir y Dodheimsgard.

Lo que a continuación hizo que sangraran de gusto nuestros oidos fue una descarga entre Death salvaje y Black Metal nórdico digna de mención. Por causas desconocidas LJ Balvaz no hizo acto de presencia y tuvo que ser el cantante quien se colgara el bajo. Así que tan sólo entre tres lograron crear un sonido infernalmente poderoso y en poco más de media hora nos deleitaron con los temas de su album-debút “Discipline”. En directo son realmente buenos. 

Sin casi darnos tiempo para recuperarnos, la amenaza llamada Extreme Noise Terror se preparaba para darnos el mazazo final. Que tiempos aquellos en los lejanos 80 cuando en Inglaterra se estaba gestando un tipo de música con un grado de brutalidad jamás oído hasta la fecha y cuyos máximos representantes serían a la postre Napalm Death, Extreme Noise Terror y Carcass. Todos en sus comienzos con una evolución músical similar y una obsesión común por crear un sonido más extremo y radical…había nacido el Grindcore, Noise-Core o como también quiera llamársele.

Si algo siempre ha caracterizado a la banda que aquí nos ocupa ha sido el hecho de contar con dos frontman: Phil Vane y Dean Jones, algo que asegura el espectáculo cuando unen sus guturales sonidos de garganta. Desgraciadamente y nada más entrar en el K17 nos enteramos de que el último de ellos no podría hacer la actual gira con su grupo por hallarse retenido por el gobierno británico en su país y tener problemas de visado. Hecho que no deja de ser insólito pero cierto. Su puesto lo ocupó un tal José Moral Bravo de Voice of Hate.

Comenzó el set con el tema que da nombre a su recién publicado trabajo “Being and Nothing” y ya no hizo falta más que entregarse a lo irascible del momento. Algunos lo llaman pasión por el ruido pero para ello hace falta ser un profesional y ver que tocar así no resulta nada facil. Los ingleses demostraron que aún se puede contar con ellos y combinaron temas antiguos y clásicos como “Lame Brain”, “Bullshit Propaganda” o “Work for never” con los más recientes.

El público se lo pasó en grande y del escenario no pararon de lanzarse uno tras otro. Para terminar sonó la parodía dirigida al grupo de Billy Milano “S.O.D. off”  y se dio por finalizado el show apenas transcurridos 40 minutos, algo que nos dejó un poco de mal sabor de boca. Más tarde tuvimos la oportunidad de charlar con el bajista del ahora sexteto inglés y nos explicó que su batería estaba sofocado por el calor en la sala y porque además es  - palabras textuales - un jodido vago. En fin, ya se sabe que los años no pasan en balde. Lo malo de esto es que como siempre son los fans los perjudicados, que pagan 32 marcos (unos 16 euros) para ver a su grupo y ni siquiera se les da una hora de concierto. 

Carlos B. Crosa

HIM+OOMPH!   Razzmatazz, Barcelona   17 Noviembre 2001 

Más o menos un año después de su última visita, vuelven los fineses Him a Barcelona para presentar su último disco “Deep Shadows And Brilliant Highlights”.  Si hace no demasiado tiempo, la gran mayoría de público de esta banda eran góticos o más cercanos al Metal, parece que su último disco les ha proporcionado un nuevo público más próximo a los 40 Principales que cualquier otra cosa. Los teloneros de lujo de este concierto fueron los alemanes Oomph! que a pesar de ser prácticamente unos desconocidos para la mayoría, se metieron el público en el bolsillo enseguida. La razón principal, la simpatía tanto del vocalista, como del resto del grupo, y la potencia de sus canciones. Dero se reveló como un genial frontman, con un gran repertorio de muecas y poses de lo mas teatreras y divertidas. Su actuación culminó con un salto desde el escenario hacia el mar de manos que les esperaban entre el público. Un aplauso para Oomph!, ya que fueron lo mejor de la noche. Ofreciendo un show totalmente distinto a lo que se avecinaba. 

La parafernalia que llenaba el escenario donde tenía que actuar Him hacía pensar que la condición de rock stars ya la tienen más que asumida. Los roadies se apresuraban a enganchar con cinta adhesiva unas alfombras encima de las cuales tocarían el guitarrista y el bajista del grupo. La batería del señor Gaz Lipstick, todo un ejemplo de feticherismo. Un alfombra que parecía de oso, una imagen de Jesucristo y otra de Elvis delante de uno de los tres bombos, y colgando de otro, un de esos muñequito de Elvis para el coche. Para Valo, una mesita en medio del escenario llena de agua, cerveza y cosas varias, su micro lleno de pegatinas, y el pie del micro tenía la forma del símbolo de Him, toda una pijada. Los gritos histéricos del mayoritario público femenino ya anunciaban que las estrellas de la noche iban a salir a escena. Y empezaron bastante bien, con bastante fuerza, pero el concierto fue decayendo hasta el patético final. En el repertorio predominaron las canciones de su último disco, y el resto canciones del “Razorblade Romance”, las únicas que tocaron del primer disco fueron “Wicked Game” y “Your Sweet Six Six Six” que también aparecen en el segundo. Pero si tuviese que resumir el concierto en pocas palabras, diría que fue aburrido y de unos principiantes. Las nuevas canciones que ya son sosas de por si, sonaron con bastante menos potencia de lo que puedan sonar en el disco, tomemos por ejemplo la balada “Close To The Flame”, que personalmente me hizo bostezar, a un ritmo lentísimo y con unos teclados bastante ridículos. Y es que el nuevo teclista de Him, sacaba unos sonidos bastante tontos y sonaba a un volumen excesivamente bajo teniendo en cuenta la importancia que tienen en esta banda. Otro de los aburridos del grupo era Gaz Lipstick. Creo que algún día este hombre se dormirá encima de la batería, y es que esos tres bombos son excesivos para las pocas cosas que hace allí sentado. Casi lo mismo podemos decir de Migé, el bajista, que será muy simpático pero de habilidad en las cuatro cuerdas tiene poca. Valo a pesar de sus intentos desastrosos de hacer de director de orquestra con el grupo que acababan en líos de los cuales intentaban salir, pero no muy airosamente, realizó una buena labor de vocalista y aún mayor de modelo, ya que no paró de ofrecer poses para provocar a las chillonas chicas de la sala y los numerosos fotógrafos que se apelotonaban bajo sus pies. Los momentos mas ridículos del concierto fueron los momentos antes de los bises y el final de concierto. Cuando Valo se marchó por primera vez del escenario dejó a la gente algo perpleja ya que ni siquiera se despidió. El público esperaba que volviera enseguida pero no lo hizo hasta dentro de un buen rato. Y si ese momento ya fue bastante estúpido más lo fue el final. Al igual que antes, Valo se marchó sin decir ni pío, bajista y guitarrista les lanzaron sus instrumentos a sus respectivos roadies y el batería zanjó el asunto con algunos golpes de batería bastante tontos. Poca gente pensó que eso era el final del concierto. Pero parece ser que esta es la despedida típica de Him. En definitiva, un notable alto para Oomph! Y suspenso para Him, aunque puede que con un trabajo extra sobre directos puedan aprobar en septiembre.  

Oriol

MACHINE HEAD+HEDTRIP   Razzmatazz, Barcelona

16 Noviembre 2001 

El lanzamiento de su cuarto álbum, “Supercharger”, trae a Machine Head por tercera vez a Barcelona, y son recibidos en la sala Razzmatazz por un público bastante joven.  Si en sus anteriores conciertos se verían camisetas de Metallica, Pantera o Slayer, en este predominaban camisetas de Fear Factory, Korn, Slipknot y todas estas bandas de la nueva ola de Metal americano, y es que Machine Head han cambiado en muchos aspectos, especialmente de público. Siguiendo esta tendencia musical, salían a escena Hedtrip, grupo local en la onda Nu-Metal que debía estar de enhorabuena al tener la oportunidad de telonear a una banda como Machine Head. Aunque sonaron con bastante potencia, el sonido no fue de lo mejor que se pudo oír esa noche, especialmente las guitarras, pero no me atrevo a decir si fue cosa del sonido en general o de las distorsiones que habían elegido los guitarristas. Hay que reconocer que se entregaron bastante, especialmente el cantante y el bajista, que no paraba de moverse. Aunque éste último, hubiese sido mejor que no se moviera tanto y se concentrara un poco más en su instrumento. 

El tema “Ave Satani” de la banda sonora de “La Profecía” empezó a sonar, y aparecieron en el escenario con mirada desafiante los cuatro californianos. Empezaron su descarga metalera con el primer tema de su último disco, “Bulldozer”. Gozaron de un bueno sonido, aunque la caja de la batería no acabó de gustarle a un servidor y a algunos contertulios. Aunque el repertorio se basó en “Supercharger”, no se dejaron ninguno de los clásicos imprescindibles de sus dos primeros discos, como “Old”, “Ten Ton Hammer” o “Take My Scars” y es de agradecer ya que fueron de las que mas funcionaron con el público. Pero la que trajo la locura de los asistentes fue “From This Day”, una de las piezas más aclamadas por algunos y seguramente repudiada por otros de su anterior disco “The Burning Red”. Pero uno de los mejores momentos del concierto llegó con los bises. “Davidian” impresionante, y después llego una mini sesión de versiones. Empezaron con “Territory” de Sepultura, y Dave McClain, sin llegar a ser perfecto, hizo un muy buen papel a lo Igor Cavalera. Después para delirio de muchos empezaron a tocar “Running Free” de Iron Maiden, pero como el señor Flynn no sabía como seguir con la canción, pararon y tocaron de cabo a rabo “The Number Of The Beast”, aunque Robb tampoco se sabía a la perfección ni la letra ni el solo, y lo demostraba con risas y miradas de complicidad dirigidas al público y sus compañeros. Y este fue un aspecto destacable de la actuación, la simpatía que derrochaba Mr. Flynn, al contrario que sus compañeros, que quizá se mostraron más distantes. Aunque tendríamos que enseñarle a este cantante californiano alguna otra palabra en castellano que no sea “salud”, y es que no paró de repetir esta palabra vodka en mano una y otra vez. A pesar de lo poco simpáticos que puedan ser estos tipos, con la excepción de Robb Flynn(leed la entrevista en este mismo número), no se puede negar que su actuación fue realmente potente y seguramente dejó a la gran mayoría del público más que satisfecho. 

Oriol

 

NAHEMAH+SYMAWRATH+PHACKNER

Mephisto, Barcelona   24 Noviembre 2001 

Noche de grupos nacionales en Mephisto. La noche empezó con los barceloneses Phackner, diría que una hora más tarde de lo previsto. Debo decir que uno de los grandes problemas de la noche fue el sonido que dejó bastante cabreados a los músicos y algunos de los asistentes. Precisamente Phackner fueron los que gozaron del sonido más pobre. Por lo demás la actuación no estuvo mal. Tienen temas bastante destacables en la línea de grupos como In Flames, pero también con influencias Black y Heavy y el uso de voces femeninas, no muy usual en grupos de este tipo. Pero se les nota la falta de rodaje, aunque supongo que con algo de práctica pueden mejorar. A destacar el solo de Toni, su guitarrista principal, al más puro estilo Jimmy Page. Salió con un arco de violín sorprendiendo a los asistentes y acabó tocando con la guitarra por encima de la cabeza. Los siguientes en aparecer fueron los más afortunados en cuanto a sonido e iluminación. Symawrath presentaban un avance de su próximo Mcd cargado de toques industriales. Tengo que confesar que no he tenido la ocasión de escuchar nada suyo pero me he dado cuenta de que la nueva dirección que ha tomado la banda ha dividido bastante al público. Pero en directo me parecieron una banda muy potente y la labor de frontman de Baron Saggitar está a la altura. Aunque hay que decir que estuvo algo desafortunado con el dominio de los efectos de voz Al poco salieron los alicantinos Nahemah. Venían a Barcelona a presentar por fin su opera prima “Chrysalis” y de paso avanzar cuatro temas nuevos de un esperado nuevo trabajo. Ellos no dispusieron del sonido de Symawrath y menos de la iluminación; y es que el juego de luces fue bastante ridículo, una muy mala iluminación, y añadiría que fatal para hacer fotos en condiciones. Pero la actuación de Nahemah demostró, como ya hizo la publicación de su álbum, que estamos ante una gran banda, con temas muy potentes, intensos y elaborados que recuerdan a bandas como Opeth, entre otras. A pesar de ello, Pablo Egido, cantante de la banda intentaba animar, entre espasmo y espasmo, a un público algo soso a la par de escaso. Y este fue otro de los puntos negativos de la noche. La poca gente que acudió al evento. La verdad es que los prejuicios que solemos tener para con los grupos más cercanos parece absurda cuando puedes presenciar conciertos con bandas de semejante talla. Y es triste ver que muchos grupos internacionales, que reciben más favor del público, nos pueden ofrecer conciertos bastante penosos en comparación con bandas nacionales como estas. 

Oriol

Victims Family  + Víctimas de la Risa Ajena               

Sala Garatge – Barcelona  09/11/01    Promotor: Cap Cap 

Siete años tras su disolución y tras el disco en directo “ 4 great thrash songs” todos creíamos que la banda había dejado de existir. Victims Family han vuelto como si no hubiesen estado separados en ningún momento, en cierto sentido esto es cierto ya que Ralph y Larry, los dos ejes de la banda no han dejado de tocar juntos en sus bandas paralelas, ya sean Saturn’s Flea Collar, donde Larry  tocaba la batería y Ralph seguía con la guitarra y voz, o con Hellworms. Aunque el estilo de ambas no se diferenciaba demasiado de su banda de siempre, quisieron cambiar y probar con otros nombres, al final siempre acababan tocando temas de Victims Family. Estos con su nuevo disco “ Apocalicious” visitaron nuestros escenarios y para nuestro disfrute nos deleitaron con otra gran noche de su particular visión del Hardcore experimental, los cuatro miembros actuales de Victims Family tocaron sus clásicos empezando con “Supermarket nightmare”, “Baklava” o “Bad karma”, junto a nuevas composiciones como “ I’m being followed around by the CIA” , “ Moron on steroids”, tambien tocaron un tema de Saturns Flea Collar y otro de Hellworms, evidentemente no hay absoluta diferencia en sus composiciones actuales comparadas con sus grandes logros del pasado, en directo tampoco, la máquina funciona a la perfección, lo lastimoso es que la repercusión de la banda sigue siendo regular o baja, y como siempre es una lástima porque ante una banda con tanta honestidad y eficacia, el público general no reacciona, siguen siendo una joya bien guardada y en el aspecto de fan eso es perfecto, pero me pregunto como debe sentirles a ellos, en realidad creo que poco les importa mientras puedan disfrutar tanto como disfrutamos nosotros en sus conciertos, y eso es lo realmente importante. 

Joaquim Valls