BEHEMOTH + CARPATHIAN FOREST + KHOLD

Mephisto, Barcelona   25 Octubre 2001  

Fleshfeast / Dimensió Rock 

Bastante puntuales, subieron al escenario los noruegos Khold. Empezaron bien, tocando temas con reminiscencias Celtic Frost. Pero, unos temas más tarde, el cantante y guitarrista dejó de lado la guitarra para centrarse en la parte vocal y, si antes de esto hubo temas tanto más flojos como más fuertes compositivamente, a partir de este momento la música perdió interés por volverse totalmente mediocre, con un excesivo protagonismo del bajo, cuyo sonido no parecía muy adecuado para una banda de Black Metal.

Sobre las 22:20 horas, salieron por fin los esperadísimos Carpathian Forest, encabezados por Nattefrost y con una formación renovada. Tocaron sobretodo temas de su álbum “Strange Old Brew”, de las que destacaría, por lo bien que sonaron, “Return of the Freezing Winds” (tema regrabado de su demo de 1992), “He’s Turning Blue” y “Martyr / Sacrificulum”, canción que Nattefrost dedicó a Ossama Bin Laden con el consiguiente vitoreo de una parte del público. También tocaron tres temas de su nuevo Cd, “Morbid Fascination of Death”, que sonaron potentes y capaces de convencer a más de uno para adquirirlo en el stand de merchandising: el tema que da título al álbum, “Knokkelman”, y “Carpathian Forest”, canción que ya apareció en su Cd “Bloodlust and Perversion” y que ya fue regrabada para el Mcd “Through Chasm, Caves and Titan Woods”. Cómo no, cerraron su magnífica actuación con “Black Shining Leather”, dejando satisfechos a los allí presentes, a pesar de que en su actuación de Barcelona no tocaron ni la versión que hacen de Mayhem (tengo entendido que en Madrid tocaron “Ghoul”, que por cierto sale en su nuevo Cd), ni tampoco la de Bathory, ni la de Venom...

Behemoth nos hicieron esperar algo más que los noruegos. Esto se debió a unas –para algunos– interminables pruebas de sonido, sobretodo del batería, que no acababa de estar satisfecho. En este tiempo, algunos asistentes aprovecharon para abandonar la sala ya que, evidentemente, habían venido a ver a Carpathian Forest exclusivamente (y que, por cierto, acabaron con las camisetas en el stand de merchandising).

Con una mirada salida del mismísimo infierno, Nergal hizo su entrada en escena seguido por sus secuaces. El repertorio era bastante predecible (muy similar al del Wacken Open Air) y algo decepcionante para los que esperaban que tocaran material de sus primeros trabajos. Abrieron su actuación con “Christians to the Lions”, seguida de “Decade of Therion” y, cómo no, tocaron “From the Pagan Vastalands”, pero la versión 2000, es decir, a toda velocidad, que aparece en el “Antichristian Phenomenon”, Mcd editado para venderse de forma limitada durante la gira. Así pues, tocaron material casi exclusivamente de sus tres álbumes más recientes y de sonoridad más Death: “Pandemonic Incantations”, “Satanica” y “Thelema.6”. Para deleite del público más acérrimo del verdadero Black Metal, versionearon “Unholy Black Metal” de Dark Throne y, para acabar, tocaron “Chant for Eskhaton 2000” . Aclamados por el público, volvieron a salir para tocar un único bis, y de hecho el único tema antiguo de todo el concierto, “Pure Evil and Hate”, un puro tributo a Venom y Bathory, tal como el propio Nergal dijo, extraído de su Mcd “...And the Forests Dream Eternally”. Una pena que la asistencia no fuera más numerosa y que la gente no estuviera excesivamente animada. Pero a pesar de esto las bandas se portaron y sobretodo Nergal parecía emocionado con la reacción del público que, tras su paso por las frías tierras alemanas, le pareció muy efusiva.  

Aleydis

"2001: TATTO THE PLANET"

Slayer + Cradle of Filth + Biohazard + Thorn Eleven

Arena - (Berlín), 6 de octubre del 2001

Curiosamente la organización es un término que en ocasiones tampoco va con los alemanes. Aunque esta vez hay que decir que aquello del "por causas ajenas a nuestra voluntad" tuvo mayor significado que nunca. Y es que con pocos días para que por fin se celebrase el ansiado mega-evento del "Tattoo the Planet 2001" aún no se sabía a ciencia cierta que bandas nos encontraríamos finalmente sobre el escenario de la Arena berlinesa. A todos se nos hicieron la boca y los oídos agua al ver con meses de antelación el tremendo cartel que anunciaba a los Slayer, Pantera, Cradle of Filth, Static-X, Biohazard, Vision of Disorder, etc...etc...

Al final, el dichoso 11 de septiembre nos dejó con la miel en los labios ya que la mayoría de los grupos abandonaron la gira y nos tuvimos que "conformar" con una reducida selección de los anteriormente nombrados. Pantera y Static-X aludieron razones de seguridad y los que posteriormente parecía que entrarían en la lista como los portugueses Moonspell o los alemanes Destruction se quedaron definitivamente fuera.

Eso sí, el precio de la entrada no varió y los que quisieron acudir a la cita tuvieron que apoquinar 80 marcos (unas 6.500 pelas), por lo que realmente no me hubiera extrañado una menor afluencia de público. 

La Arena es una nave gigante que antaño servía de garage para los autobuses de dos pisos de la BVG, la empresa berlinesa que se ocupa del transporte público. Tiene capacidad para unas 6.000 personas pero pocas son las ocasiones en las que registra un lleno completo. Sólo grupos Rammstein, que aquí juegan en casa, han logrado colgar el cartel de "Sold Out" en el enorme hangar.

Aparte de la música se nos prometía una gran variedad de atracciones en torno al mundo de los tatuajes y los piercings pero todo se redujo a un par de puestos ambulantes con tatuadores del panorama internacional.

Cuando por fin logramos tener acceso a la gran sala Thorn Eleven estaban terminando su actuación, así que ni siquiera nos dio tiempo de hacernos un juicio crítico sobre este grupo.

Media hora después saltaron a escena los neoyorquinos Biohazard para en 45 minutos hacer un repaso a toda su discografía y presentarnos en directo los temas de su nuevo trabajo "Uncivilization" que a decir verdad sonaron con una rabia inesperada como en el caso de "Sellout". Sin embargo, fueron los ya clásicos de su época del "Urban Discipline" los que pusieron la guinda a su concierto: con temas como "Black, White & Red all over", "Punishment" o "Shades of Grey". Por supuesto que no faltó un llamamiento en contra del terrorismo y la guerra, todo sea dicho de paso.

Quizá Biohazard hayan sido relegados en los últimos años a un segundo plano ante la competencia proviniente del frente Nu Metal americano, lo que está claro es que en directo Evan Seinfeld y Co. siguen moviendo a las masas como siempre, y eso está bien. Notable actuación. 

La última vez que vi a Cradle of Filth en directo fue en 1998 y desde entonces varios cambios han acontecido en torno al vampírico Dani Filth y su tropa. Con un par de nuevos músicos y un espectáculo más vistoso hicieron acto de presencia cuando en la Arena debía de haber ya unas 3000 almas. Dani apareció con una camiseta en la que se podía leer "Angel" y de cuyos hombros salían sendas alitas angelicales, no obstante lo más llamativo fue el recorte del periódico aleman sensacionalista "Bild" pegado en la parte frontal de los teclados. En él se podía ver la foto de Hitler acompañada de una pregunta poniendo en duda su masculinidad (¿Fué Hitler marica?). "Ctuhlu Dawn" del "Midian" fue el tema con el que arrancó su actuación que duró poco más de una hora. Desafortunadamente el sonido no fue al principio todo lo bueno que esperabamos, lo cual no pareció importarle demasiado a la banda. Sobre el escenario se fue dando cita todo un recital de "seres" extraños que no eran más que tipos (y "tipas") disfrazados, haciendo malabarismos con fuego y alguno hasta con zancos de varios metros de altura. Una tras otra fueron sonando las canciones más representativas de los británicos como "The Principle of Evil made Flesh" de su primer trabajo, " Malice Through The Looking Glass", "And the Forest whispers my Name", "Cruelty brought thee Orchids" o "Born in a burial Gown" de su último Ep "Bitter Suites to Succubi". Dani, acompañado a los coros por una dama que ocultaba su rostro tras una mascara de látex, no paró de desgarrarse una y otra vez las cuerdas vocales para deleite de sus fans. Cuando finalizó su concierto todos quedamos contentos pero nadie se atrevió a pedir más ya que la tempestad Slayer estaba a punto de arrasar con todo. 

Poco hay que decir que no se haya dicho ya de una de las bandas referencia para todo aquel que guste de la música más extrema. King, Hanneman, Araya y Bostaph (antes Lombardo) serán hasta el final de sus días todo rabia, odio y cualquier otro sinónimo que defina su sonido en directo. ¿Qué más da que alguno de sus últimos trabajos en estudio haya bajado un poco el listón? "God hates us all" deja entrever de nuevo buenas maneras y temas como "Darkness Of The Christ", con el que abrieron su descarga, son auténtica dinamita. La Arena explotó y la lucha en plan "mosh-pit" no tardó en llegar. "Postmortem" y "Raining Blood" sonaron demasiado pronto, pero... y a quién le importaba cuando con cada acorde se nos hervía la sangre. No recuerdo si cayó algo del "Hell Awaits" o del "Show no Mercy", la última vez que Slayer actuaron aquí nos premiaron con un "Evil has no Boundaries" que nos puso hasta melancólicos. Pero como digo, la tralla pudo con todos y un servidor terminó también por perder los papeles a ritmo de "Dittohead", "South of Heaven", "Dead Skin Mask" y "Seasons in the Abyss".

Por este grupo parecen no pasar los años y su puesta en escena, aunque de lo más simple, es una toda una prueba de pasión de los músicos hacia lo que ellos mismos crean. Araya no paró de mover su cabeza en ningún momento y King con su temible imagen hizo gritar de forma tan estridente a su guitarra que creo que hoy aún la siento en mis tímpanos. Al final, la gente abandonó de manera muy cívica el recinto (esto si es normal en Alemania) y pocos se acordaban ya de lo que en un principio nos prometía el cartel de este "Tatto the Planet 2001". Daba igual....Slayer nos habían borrado la mente. 

Carlos B. Crosa